Zaidín, en el Bajo Cinca, conserva un casco urbano amurallado del siglo XVI con cinco puertas de acceso todavía visibles, y ronda los 1.800 habitantes con un peso importante de población extranjera (más de un tercio), reflejo de la mano de obra agrícola y ganadera que sostiene la economía local -porcino, bovino y ovino-. La parroquia de San Juan Bautista, de cruz latina y portada barroca, y los restos del castillo y la muralla medieval son los principales testimonios de ese pasado defensivo.
Comparte con el resto del Bajo Cinca el clima mediterráneo continental semiárido del valle del Cinca, con cierzo frecuente y veranos secos. En patios de la casa de pueblo tradicional, tipología predominante en Zaidín, el césped artificial ofrece una alternativa de bajo mantenimiento en una localidad donde el agua de riego se destina sobre todo a la actividad agropecuaria que da de comer al municipio.