Osso de Cinca, con algo más de 650 habitantes -llegó a tener 871 en 1950-, tiene en la agricultura de regadío hortofrutícola su principal actividad económica, apoyada en el agua del Cinca. El núcleo, compacto y con dos plazas cuadradas de origen decimonónico, conserva la parroquia de Santa Margarita, de estilo mudéjar con portada renacentista, y un ayuntamiento moderno inaugurado en 2006 que incluye un pequeño museo local.
El clima sigue el patrón del valle del Cinca: mediterráneo continental semiárido, con veranos calurosos y secos y cierzo en invierno. En jardines y patios de vivienda unifamiliar, el césped artificial es una alternativa práctica frente al riego que reclama el regadío hortofrutícola de la zona, sin perder el aspecto verde y cuidado del jardín durante todo el año.