Torrente de Cinca, con algo más de 1.100 habitantes, se asienta en alto al sur de Fraga, con un núcleo tradicional de casas de pueblo que en el siglo XIX contaba con un centenar de viviendas y una fortaleza hoy desaparecida. Conserva la parroquia de Santa Magdalena, de estilo barroco aragonés, la ermita renacentista de San Salvador y un puente-acueducto de época árabe, además de restos romanos dispersos por el término.
El clima está bien documentado para este municipio: temperaturas habituales entre 6 °C y 31 °C, raramente por debajo de 1 °C o por encima de 34 °C, y una precipitación media de apenas 300 mm al año, de las más bajas de la comarca. En jardines y patios, el césped artificial encaja bien con ese clima tan seco: no exige el riego que necesitaría un césped natural en un entorno donde llueve tan poco, y mantiene el aspecto cuidado durante todo el año.