Belver de Cinca, con cerca de 1.270 habitantes -en descenso desde los 1.582 de 1900-, conserva un patrimonio civil notable para su tamaño: casas señoriales como la Casa Prim (1797) o la Casa Batista (siglo XVI), varias con escudos heráldicos en la fachada, testimonio de un pasado vinculado a las órdenes del Temple y del Hospital. La iglesia parroquial de la Asunción, gótico-renacentista con una portada plateresca de 1592, y las mazmorras del castillo templario del siglo XIII completan el patrimonio del municipio.
El clima mediterráneo continental semiárido del valle del Cinca trae veranos secos y calurosos, cierzo frecuente e inviernos con heladas moderadas. En jardines y patios de las casas señoriales y de pueblo del municipio, el césped artificial ofrece una alternativa de bajo mantenimiento frente al riego que un césped natural exigiría en los meses más secos del verano.