San Miguel del Cinca, formado en 1972 por la unión de Pomar de Cinca, Estiche de Cinca y Santalecina, tiene una base agropecuaria sostenida por el riego de la acequia de Selgua, derivada del Cinca: cereal y cultivos hortofrutícolas, con una ganadería en aumento. En Pomar de Cinca se conserva una iglesia del siglo XVI con portada plateresca y varias casas señoriales -Casa Mata, Casa Sancho, Casa Arroyos-, y los tres núcleos comparten una romería a la Virgen de Terreu el Lunes de Pascua.
El clima mediterráneo continental semiárido del valle del Cinca trae veranos secos y cierzo en invierno, como en el resto de la comarca. En los patios de las casas de los tres núcleos del municipio, el césped artificial permite mantener un espacio verde cuidado sin destinar agua de riego adicional en una zona donde el agua de la acequia se reserva para la agricultura.