Épila, con más de 4.500 habitantes, es el municipio más poblado de Valdejalón tras la capital comarcal. Tuvo una fábrica de azúcar en funcionamiento entre 1908 y 1969, y hoy combina fruticultura, apicultura, industria auxiliar de automoción y un gran complejo cárnico inaugurado en 2017 que la convierten en el núcleo más industrializado de la comarca junto con Ricla y Calatorao. Conserva el Palacio de los Condes de Aranda, de los siglos XVI-XVII, y el Santuario de Rodanas, destino de peregrinación desde el siglo XVI.
En las viviendas con jardín de las zonas de crecimiento residencial ligadas a esta actividad industrial, el césped artificial aguanta el uso diario de una familia con niños o mascotas y evita el riego en un clima árido de apenas 333 mm de lluvia al año y veranos que superan los 30 °C.