Santa Eulalia del Campo actúa como base logística para quien se dirige a la Sierra de Albarracín o a los Montes Universales, con casas rurales y hostelería que reflejan ese papel de parada en el camino. El pueblo tuvo una economía histórica fuerte en remolacha azucarera, ligada a su propia fábrica, y hoy cultiva la vega del río Jiloca; por su término pasa la Vía Verde de Ojos Negros, de 182,2 kilómetros.
Con 1.020 habitantes, es el tercer municipio más poblado de la comarca tras Cella y Villarquemado, y con esa actividad turística, el césped artificial resulta útil tanto en las viviendas habituales como en el alojamiento rural: aguanta el uso frecuente de huéspedes sin necesitar el riego diario que un prado natural exigiría en el clima de cierzo e inviernos fríos de la zona.