Torla-Ordesa, llamado Torla hasta noviembre de 2014, con 335 habitantes, es la puerta de entrada por excelencia al Valle y Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, fronterizo con Francia y a 100 km de Huesca capital. Su casco histórico conserva casonas medievales de los siglos XIII al XVIII en torno a una Plaza Mayor del siglo XIII, saqueada en 1319 y 1512 y bombardeada en 1706; a la ganadería y el comercio tradicionales, con algo de contrabando fronterizo en el pasado, se suma hoy un turismo de montaña muy intenso en temporada alta, con Fragén, Linás de Broto y Víu de Linás como núcleos del municipio.
En jardines, terrazas y alojamientos turísticos del entorno, el césped artificial aguanta el uso intensivo del turismo de Ordesa sin el riego que exigiría un césped natural en un valle de fuerte afluencia estacional.