Aínsa-Sobrarbe, con 2.315 habitantes, es la capital de desarrollo económico de la comarca -la administrativa es Boltaña-, formada en 1976 al fusionar Aínsa y Alto Sobrarbe, con 284,8 km² de término en la confluencia de los ríos Cinca y Ara. Su casco histórico medieval, con la Plaza Mayor porticada, es uno de los más visitados del Pirineo aragonés, y cada año recrea la Morisma, representación histórica de raíces medievales; el turismo, apoyado en numerosos núcleos y aldeas dispersos por el término, es el motor de su economía actual.
En jardines, terrazas y alojamientos turísticos del entorno de Aínsa, el césped artificial aguanta el uso intensivo de las temporadas altas sin el riego que exigiría un césped natural en un municipio de fuerte estacionalidad turística.