Tarazona, capital de la comarca de Tarazona y el Moncayo, con cerca de 10.800 habitantes, conserva un casco histórico medieval declarado conjunto histórico-artístico en 1965: calles empedradas y estrechas, casas de piedra con escudos heráldicos y rejería, y una catedral de Nuestra Señora de la Huerta considerada una de las primeras góticas de España. Al pie del Moncayo, el pico más alto del sistema Ibérico, el clima es algo más húmedo y fresco que en la depresión del Ebro, con más precipitación por el efecto de la montaña cercana.
La ciudad tuvo un pasado textil importante, hoy sustituido por componentes de automoción (Faurecia, Cooper Standard) y aeroespacial. En las viviendas con patio o jardín de los barrios de expansión, alejadas del entramado medieval del centro, el césped artificial rinde bien en un clima con inviernos fríos y cierta humedad de piedemonte, sin el mantenimiento que exige un césped natural en una zona donde combina veranos secos con heladas invernales frecuentes.