María de Huerva es, junto con Cadrete, el ejemplo más claro de pueblo dormitorio en la corona sur de Zaragoza: de 1.531 habitantes en 2001 a más de 6.400 hoy, con una edad media de apenas 36,7 años. Más de dos tercios de sus viviendas se construyeron entre 2000 y 2009, el boom de chalets y adosados que ha definido el municipio. Conserva además industria histórica —la planta de gas butano de Repsol— y patrimonio como la Casa Grande, de estilo palaciego italiano del siglo XVII-XVIII, y el castillo de La Atalaya, de origen musulmán (951 d.C.).
En estos chalets recientes, con piscina y zona de juego para los niños, el césped artificial resuelve lo que más pesa en un jardín nuevo: dejarlo listo para usar sin años de cuidado ni el gasto de agua de un césped natural en pleno valle del Huerva.