Ojos Negros vivió durante gran parte del siglo XX de la minería de hierro: la Compañía Minera de Sierra Menera explotó aquí un yacimiento de más de 1.500 hectáreas hasta 1986, y el antiguo ferrocarril minero es hoy la Vía Verde de Ojos Negros, de 167,5 kilómetros, la más larga de España, que atrae cada año a ciclistas y senderistas. El pueblo conserva también un castillo del siglo XIV en lo que fue la antigua frontera entre Aragón y Castilla.
Con ese flujo de visitantes por la vía verde, algunas casas del pueblo reciben más tránsito que en los municipios vecinos. El césped artificial mantiene un aspecto cuidado sin depender del riego, algo útil con el clima frío e inviernos largos (temperatura media anual de apenas 10,3 grados) que caracterizan a todo este tramo de la comarca.