Andorra, capital de la comarca de Andorra-Sierra de Arcos, es el tercer municipio más poblado de la provincia con cerca de 7.250 habitantes, muchos de ellos ligados a un pasado minero muy reciente: la central térmica de carbón que operó entre 1981 y 2020 -una de las más contaminantes de Europa en su categoría antes de cerrar- dejó una huella fuerte en el pueblo, hoy reconvertido en parte en parque tecnológico-minero con el poblado ibérico reconstruido de El Cabo. El casco combina casas de dos plantas con calles espaciosas y empedradas en torno a dos plazas, y barrios de expansión minera como el de la Estación o "El Poblado".
Situada en ladera a 714 metros, expuesta a corrientes de viento -de ahí, según una hipótesis, el propio topónimo, que podría venir del celta "puerta de los vientos"-, la localidad tiene inviernos fríos y veranos moderados. En jardines de vivienda unifamiliar, el césped artificial aguanta bien ese viento constante si el perímetro queda bien fijado, y da una alternativa de bajo mantenimiento en un pueblo en plena reconversión económica tras el cierre de la minería.