San Pedro Manrique es la cabecera de servicios de Tierras Altas, en el valle del río Linares, en la vertiente ya mediterránea de la provincia; vive de la ganadería, la agricultura, la industria alimentaria y la hostelería, junto a un yacimiento de plomo en el término. Su gran seña de identidad es el Paso del Fuego: en la noche de San Juan, los vecinos caminan descalzos sobre brasas junto a la ermita de la Virgen de la Peña, un rito declarado Bien de Interés Cultural en 2005 y Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2008, la única distinción de este nivel en toda la provincia.
Con un ritual de esta proyección, San Pedro Manrique recibe cada año visitantes de fuera de la comarca; el jardín o la terraza con césped artificial se mantiene presentable para esa afluencia puntual sin el riego ni el cuidado que pediría un césped natural en este clima de montaña.