Andosilla, con casi 2.925 habitantes en crecimiento desde los 2.718 que tenía en 2017, se extiende entre los ríos Ega y Ebro, con un barrio diferenciado, El Puente, que tiene ermita propia. Conserva la iglesia de San Julián y Santa Basilisa, con un retablo romanista de 1597, y el yacimiento arqueológico romano de Resa, en excavación desde 2018; cuenta con más de treinta empresas locales de fundición, reciclaje, metal y alimentación, y bodegas de la D.O. Rioja por su proximidad al límite de esa comunidad.
En un municipio con tanta industria y agricultura de regadío alrededor, el jardín de una vivienda de Andosilla con césped artificial no compite por agua con los cultivos, y la terraza de un piso gana con la misma fibra corta que en cualquier otro municipio de la Ribera Alta.