La Vall de Boí, con 1.122 habitantes repartidos entre Barruera, Boí, Taüll y Durro, es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde el año 2000 por sus nueve iglesias románicas -entre ellas Sant Climent de Taüll, consagrada en 1123, cuyo Pantocrátor original se conserva hoy en el MNAC-, construidas en los siglos XI-XII gracias a la riqueza minera de la plata bajo el patronazgo de los señores de Erill. El valle linda con el Parque Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y alberga Boí Taüll, la estación de esquí más alta del Pirineo.
Con esquí, patrimonio UNESCO y parque nacional como triple reclamo turístico, la Vall de Boí tiene fuerte presencia de segunda residencia; el césped artificial de jardín o terraza pide aquí buena resistencia a la nieve y bajo mantenimiento entre temporadas.