Arnedo es la capital riojana del calzado —Fluchos, Pitillos, Callaghan, Chiruca tienen aquí su origen o producción— y conserva un casco antiguo de casas-palacio barrocas asomado al valle del Cidacos, con viviendas excavadas en cueva que llegaron a alojar a más de doscientas familias hasta mediados del siglo XX. El clima es de transición entre mediterráneo y atlántico, con vientos de cierzo y bochorno marcados y una oscilación térmica notable entre un verano por encima de los 35 °C y un invierno con heladas.
Ese contraste estacional es precisamente lo que complica mantener césped natural sin riego constante. En el jardín de las zonas residenciales más nuevas de la ciudad, el césped artificial resuelve el problema sin depender de la lluvia escasa del verano riojano.