Baells, con menos de 100 habitantes repartidos entre los núcleos de Baélls, Nachá y Zurita, se asienta en el somontano pirenaico junto al barranco de Requé. Conserva la iglesia de Nuestra Señora Asunta, barroca del siglo XVII, la ermita de Santo Toribio de Liébana, la iglesia románica de San Nicolás en Nachá y dos fortificaciones declaradas Bien de Interés Cultural en 2006, el Fuerte-Castillo-Palacio románico-gótico y el castillo de Zurita.
Por su ubicación en el somontano, algo más elevado que la llanura de La Litera, el clima es algo más fresco que en el resto de la comarca, dentro del mismo patrón de veranos secos e inviernos fríos. En los patios de los tres núcleos del municipio, el césped artificial ofrece una alternativa de bajo mantenimiento en un pueblo tan pequeño y disperso.